Preguntas frecuentes

by admin, agosto 11, 2014
  • Óptico Optometrista: Es el profesional de la visión que se dedica a estudiar y tratar las disfunciones visuales, así como a compensar los distintos errores refractivos (miopía, hipermetropía, astigmatismo) mediante métodos no invasivos (gafas, lentes de contacto…)
  • Existen distintas especializaciones según los estudios postgrado. Los optometristas dedicados a tratar las distintas anomalías visuales y además, los problemas de desarrollo visual y percepción se denominan Optometrtistas Comportamentales.
  • Oftalmólogos: Son los médicos especializados en enfermedades del ojo, que se dedican a tratarlas y a asegurarse que los ojos están sanos y ven correctamente. Su especialidad es recetar medicamentos para tratar enfermedades y realizar cirugías. Los oftalmólogos coinciden con los ópticos-optometristas en que también realizan refracciones y prescriben lentes.
Es la especialidad que estudia los mecanismos visuales y las alteraciones no patológicas que puede tener. La visión es un proceso muy complejo en el que intervienen multitud de mecanismos y actividades fisiológicas.

“Ver bien” no significa ver nítido y enfocado. Además, significa percibir, comprender, recordar, discriminar la forma, el color, el movimiento… Calcular la distancia y la velocidad de los objetos. Y todo ello, de forma cómoda y eficaz.

Vista: Sinónimo de agudeza visual (capacidad de ver nítido). Sólo ocurre en los ojos.

Visión: Habilidad del cerebro para extraer, procesar y actuar según la información que llega a la retina.

Ejemplo:

La vista nos permite “ver” la matrícula de un coche a gran distancia, pero la visión es lo que nos permite interpretar la velocidad a la que se acerca el coche, prever el trayecto que va a recorrer y calcular el tiempo que necesita para llegar al punto por el que nosotros queremos cruzar la calle.

La matrícula se ve, pero la velocidad no, aunque para construir la imagen mental de la velocidad de un vehículo necesitamos la información visual.

La especialidad de Terapia Visual se puede considerar bastante nueva en nuestro país. En cambio, en Estados Unidos llevan ya más de 50 años trabajando en ella, de manera multidisciplinar con todos los profesionales que intervienen en el campo de la visión.

En España somos muy pocos los profesionales que nos dedicamos a la Terapia Visual, y es por esto por lo que es tan poco conocida.

Con diferentes técnicas, dependiendo del tipo de problema, para conseguir la máxima eficacia en su rendimiento, y poder así realizar sus tareas diarias de la manera más cómoda posible.

La observación, por parte de padres y profesores, de los hábitos visuales del niño es, en ocasiones, decisiva para detectar posibles problemas de visión.

Algunos posibles síntomas pueden ser:

  • En algunos momentos, desvía el ojo.
  • Lee muy despacio y ha de señalar con el dedo.
  • Vocaliza cuando lee en silencio.
  • No sabe explicar lo que ha leído.
  • Le duele la cabeza o le pican con los ojos cuando mira de cerca.
  • Cuando lee o escribe ve borroso o doble.
  • Cierra un ojo o lo tapa a veces.
  • Escribe con la cara pegada al papel.
  • Inclina la cabeza cuando estudia o miro la televisión.
  • Cuando lee, mueve la cabeza en lugar de mover los ojos.
  • Escribe hacia arriba y hacia abajo con letra irregular.
  • Se pierde cuando tiene que mirar la pizarra y la mesa, o cuando copia en la libreta.
  • Tiene dificultades cuando hace deporte, lee o escribe.
  • Invierte las letras (b-d, p-q).
  • Se acerca mucho a los libros.
  • Cuando lee, se salta palabras o líneas enteras; también lee dos veces la misma línea.
  • Pierde fácilmente la atención y distrae a sus compañeros.
  • Si ha contestado de forma afirmativa de 3 a 5 síntomas, su hijo/a puede tener un problema visual. Debería considerar que su visión fuese evaluada por un Optometrista Comportamental o de Desarrollo.
La respuesta correcta sería: “cuanto antes, mejor”.

Si tiene antecedentes familiares, el primer examen visual debería hacerse antes del primer año, pero ser pueden realizar exámenes en bebés desde la primera semana de vida.

Nuestro consejo es realizar revisiones anuales, como prevención.

Si tenemos en cuenta que más del 70% de lo que se aprende en el colegio se hace a través del sistema visual, es evidente la íntima conexión entre el aprendizaje y la visión.

Los niños deben tener también otras habilidades, aparte de una buena vista, para aprender y entender lo que leen. Deben ser capaces de hacer cambios de enfoque, de hacer rastreos visuales o tener una buena coordinación entre los dos ojos, una buena coordinación ojo-mano… Si estas habilidades no se han desarrollado, o no lo han hecho de manera adecuada, el aprendizaje será difícil y estresante.

El 73% de los niños con problemas de aprendizaje tienen problemas visuales, y sin embargo… ¡ven bien!

Para un estudiante ver lo escrito en una pizarra es necesario pero, teniendo en cuenta que el 80% del “tiempo escolar” está dedicado a la visión de cerca (excluyendo los periodos de actividad física y de recreo), ¿de qué le sirve tener una buena visión de lejos si no es capaz de realizar un esfuerzo visual prolongado a 30 ó 40 centímetros y si no puede leer más de 10 minutos?

La mayoría de las pruebas visuales que se realizan habitualmente sólo miden la nitidez de la visión en lejos, por lo que no se detectan muchos problemas visuales que afectan al aprendizaje.

Si un niño está experimentando cualquiera de los problemas mencionados en el cuadro de habilidades perceptuales de la visión es necesario que se someta a un examen de procesamiento visual.

Se trata de un examen especial que normalmente dura alrededor de unas 3 horas (examen visual: 1 hora, examen percepción: 2 horas). Las pruebas que se llevan a cabo examinan las áreas mencionadas en dicho cuadro y pueden hacernos comprender mejor por qué un niño no está llegando a todo su potencial escolar.

Es importante enfatizar que no es suficiente con un examen de la visión. El optometrista puede realizar pruebas que examinan específicamente los problemas de procesamiento visual o de percepción visual. Este tipo de visita debe solicitarse al optometrista antes de concertarla.

La Terapia Visual ayuda a los niños con problemas de aprendizaje a volver a desarrollar sus habilidades visuales de manera apropiada, para que el aprendizaje sea más fácil.

Después del tratamiento, los niños mejoran su rendimiento de forma importante.

Solamente con la Terapia Visual no deben esperarse mejoras directas en la habilidad de la lectura o en el aprendizaje en general. De todas las maneras, las deficiencias en el procesamiento visual, a menudo, serían barreras para la eficacia en el aprendizaje.

Por tanto, todo tipo de mejora en las habilidades visuales dará como resultado una mejor eficacia y concentración en el aprendizaje y permitirá al niño beneficiarse de las clases de repaso. En la mayoría de los casos, el niño requerirá de clases de tutoría para superar la lectura, las matemáticas u otros problemas académicos. La combinación de la Terapia Visual y de las clases de apoyo a menudo llevará a un mejor resultado general.

Si desea más información no dude en preguntarnos.

El éxito de la Terapia Visual depende en su mayor parte de la constancia y responsabilidad del paciente y de los padres (en el caso de niños).

Creemos, que una buena comunicación entre el optometrista, terapeuta y paciente es la mejor política que se debe seguir.

Prácticamente todas las alteraciones no patológicas de la visión, como:

  • Ambliopía (ojo vago).
  • Problemas acomodativos.
  • Problemas de visión binocular como estrabismo o supresiones.
  • Miopías progresivas.
  • Problemas de aprendizaje y percepción visual.
  • Fatiga visual y problemas de concentración.

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